La hibernación es una característica muy útil de Windows XP que está escondida en el cuadro de diálogo de
"Finalizar sesión". Si has habilitado esta característica en su ordenador, puedes activarla fácilmente con este truco.
Haz clic en Inicio y en Apagar.
En el cuadro de diálogo de Finalizar sesión de Windows, selecciona Hibernación.
Para permitir el soporte a la hibernación en tu ordenador: debes acceder como administrador o como miembro del
equipo de administradores. Si tu ordenador está en red, la configuración de red puede impedir este procedimiento.
Vete a Inicio>Panel de Control> Rendimiento>y Mantenimiento, haz clic en Opciones de Energía.
En la pestaña Hibernación selecciona la casilla "Habilitar compatibilidad con hibernación". Si la pestaña de
Hibernación no está disponible, tu hardware no soporta esta característica.
Haz clic en Aceptar para cerrar el cuadro de diálogo de Opciones de Energía.
Nota: cuando el ordenador entra en hibernación, toda la memoria se almacena en el disco duro. Cuando se vuelve a
encender el ordenador, todos los programas y documentos que estaban abiertos cuando se apagó el ordenador se
restauran en el escritorio.